El Vestido de Cóctel

Te invitan a un cóctel y no te puede hacer más ilusión: te apetece un montón, conocerás a un montón de gente nueva… estás loca de contenta!

Al segundo, una lucecita comienza a parpadear en tu cabeza: ¡Socorro! ¿Y qué me pongo? –piensas ipso facto-.

Revisas tu armario y te quieres morir!! 

¿Por qué habré dicho que sí? -piensas-

Si te has visto reflejada en este texto, tranquila, respira hondo, agarra una taza de café, y tómate un momento de relax con nosotras: en este post vamos a darte algunas recomendaciones para que aciertes de lleno en la elección de tu vestido de coctel, y seas la reina de la fiesta. 

– ¿Y qué co**o es un coctel? –Piensas-.

¿Un montón de gente de pie, a media tarde, picando aperitivos y bebiendo espumosos…?

– Pues va a ser que sí, pero no. 😉

Un cóctel bueno-bueno, puede ser casi a cualquier hora. El momento coctel no se refiere tanto al horario (aunque la mayoría de las veces sí que suele coincidir), sino a la “etiqueta” que se espera que cumplan los invitados a dicho evento.

Si nos dicen por ejemplo:

– “Vente el próximo sábado a tomar unos vinos con mis amigos y mi familia”, puedes dar por hecho que se trata de un evento informal, tipo barcacoa y puede que te presentes incluso en chanclas; pero si el mismo anfitrión te invita “a un cóctel con amigos y familia”, puede que el fin del evento sea el mismo, pero ya te miraríais muy mucho como vestir, ¿verdad? 😀

Pues a eso se refiere básicamente el tema cóctel: un evento que no es tan formal como un evento de noche, (que requiere por lo general etiqueta “de largo”), y que es algo más formal que un evento informal, que suele ser de día, y para el que podemos vestir como más nos apetezca.

Os lo cuento así, muy, pero que muy resumido, porque estamos entre amigas, y no quiero venirme arriba y soltar el rollo, pero matizo porque que luego se me echan encima los súper gurús del protocolo y la etiqueta (jejeje…) Pero vamos, que estamos aquí básicamente para no meter la pata con el modelito. No desentonar en plan Bridget Jones y su fiesta de disfraces – no disfraces (os acordáis de la escena… me paartooo, pero vaya papelón!!)

Así que esa es nuestra meta: no hacer un “Bridget Jones”, no desentonar, y ya, si acertamos de lleno y somos las reinas de la fiesta, pues mejor que mejor! 

Bueno, pues una vez que ya tenemos ubicado el tipo de evento, vamos a ver qué opciones de vestidos de coctel tenemos.

Aunque en este tipo de eventos se permite una cierta libertad a la hora de vestir, no debemos olvidar que si el anfitrión indica especialmente que nos invita a un “coctel”, lo que está haciendo de una forma muy educada, es que cumplamos con una cierta “etiqueta”, y sigamos los patrones básicos que exige el protocolo.

Pero no sufras: dentro del vestido de cóctel, hay margen.

En general, el vestido coctel se caracteriza por no ser tan largo como los vestidos de noche, ni tan cortos como los vestidos informales, o de día. Es decir, el largo ideal del vestido de coctel sería el midi: un par de cm por encima de la rodilla, o por debajo, y a esto hay que sumarle todas las posibilidades que ofrece respecto a los diferentes patrones, volúmenes, estampados, etc. Vamos a verlo un poco más en detalle: